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UNE-EN 1111 / ISO 3822 Acústica de griferías•6 min de lectura

Cavitación y Ruido en Grifos Termostáticos: Mantenimiento de filtros y aireadores antical

Física de la implosión de microburbujas de vapor en asientos de válvula. Descalcificación de atomizadores con ácido cítrico y limpieza de cartuchos.

Los silbidos agudos, vibraciones y chirridos estridentes en griferías monomando y columnas de ducha termostáticas suelen achacarse erróneamente a piezas defectuosas, cuando en realidad responden al fenómeno físico de cavitación.

La cavitación se produce según el principio de Bernoulli: cuando el fluido atraviesa una sección muy estrecha (un cartucho parcialmente obstruido por cal, un filtro de malla tupido o un aireador colmatado), la velocidad local del agua se dispara de forma vertiginosa. Al aumentar la velocidad cinética, la presión estática local desciende bruscamente por debajo de la presión de vapor del agua a esa temperatura.

En ese instante se forman instantáneamente millones de diminutas burbujas de vapor de agua. Al salir de la constricción y recuperar la presión normal aguas abajo, estas burbujas colapsan e implosionan violentamente contra las paredes metálicas de la grifería, generando microimpactos de cientos de atmósferas que erosionan el latón, destruyen juntas de teflón y emiten zumbidos acústicos.

La primera intervención correctiva ante ruidos de tubería consiste en desenroscar los filtros aireadores (atomizadores) de las bocas de grifo y sumergirlos en una disolución tibia de ácido cítrico al 10% para disolver el carbonato cálcico sin dañar el cromado.

En grifos termostáticos, es imprescindible limpiar las microrejillas filtrantes de entrada de agua fría y caliente, ya que un desbalance de presión entre ambas tomas fuerza al cartucho a operar en estrangulamiento permanente.

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Nota de Verificación Hidráulica

Los cálculos aplican el régimen turbulento (Re > 4.000) característico de las redes domésticas a temperaturas entre 10°C y 60°C. En conducciones de agua caliente sanitaria (ACS), la menor viscosidad cinemática del agua caliente reduce ligeramente la pérdida de fricción respecto al agua fría.